09 enero 2011

Periodismo de refrito y composición

Un artículo publicado en El País se ha ocupado del 'periodismo de refrito y composición'. ¿Qué es este tipo de periodismo?

"Son artículos "tan inspirados" en otros, que parecen copiados"

resume la autora de la nota Milagros Pérez Oliva, defensora del lector del diario español.

Ella, "inspirada" en una serie de quejas que han llegado a su redacción, les explica a sus lectores que "tratar un tema después de que lo haya hecho otro medio no es necesariamente copiar, y que sólo han de sospechar de aquellos textos en los que no se citen correctamente las fuentes". Como recomendaciones, nos dice a los periodistas que "hemos de evitar el periodismo de refrito, tener mucho cuidado con el de composición y en todo caso, ser exquisitamente respetuosos con el trabajo de los demás, citando aquellos artículos cuyo contenido nos parezca interesante reproducir".

Si aplicamos sus recomendaciones a la web tenemos que hablar de la importancia de la cita y del enlace. Como dice Esther Vargas en un artículo publicado en Tinta Digital, "linkear es también antídoto contra el plagio, una muestra de ética periodística, y una manera de darle profundidad al texto. Los que creen que en internet las notas son poco profundas quizás se han topado con diarios on line que no enlazan siguiendo la práctica del copy paste, preocupante tendencia que los acerca a esa prensa tradicional que tanto han desdeñado".

Pero el 'periodismo de refrito y composición' no se vence con un link. En las webs de 'breaking news' donde se debe tratar de abarcar la mayor cantidad de temas del momento, las noticias son reproducidas casi con calca, o apenas 'volteadas'. ¿Qué más hacer para no caer en ese vicio que hace sentir degradados a los propios profesionales del periodismo? Nadie tiene una fórmula, pero creo que pensar en el usuario es un buen comienzo. ¿De qué modo?. Mostrándole la noticia de la manera en que más le ayude a entenderla.

Preguntándonos si en lugar de esa sábana de texto, una sencilla infografía armada rápidamente en un Google Maps sería más ilustrativa; si quizá en lugar de hablarles de la importancia de las tablets en la Feria de Electrónica de Las Vegas les mostramos una galería de fotos con las que se han presentado hasta ese momento; si en vez de publicar una larga entrevista híbrida (como las que envía la agencia EFE) no sería más útil poner solo las tres preguntas principales con sus respectivas respuestas; o evitar forzar la construcción de una nota para presentar los textuales de un personaje importante tal cual; si en lugar de contar en diez párrafos el tiroteo de la congresista estadounidense no sería mejor hacer una cronología, por ejemplo.

A veces también hay noticias demasiado chatas, a las que les damos importancia solo porque la competencia las puso antes. En esos casos es mejor dedicarse a la evolución de la información, o, si no da más, explicárselo al jefe y dedicarse a otra. En cualquier caso, tratar de imitar abusivamente, convertir el 'voltarén' en un método, en una fórmula, es peligroso, termina aburriendo (nos), nos quita el diferencial porque el que, seguramente, hemos llegamos a una redacción. No dejemos que nos pase.

* Rescatado de mis borradores de mayo del 2010 y actualizado en enero del 2011.